3 ene. 2010

HUAYLIA DE ANTABAMBA 2009

HUAYLIA DE ANTABAMBA AÑO 2009
Vista panorámica de la huaylia de Antabamba, en su escenario natural en el atrio de la Iglesia San Salvador.

REFLEXIONES SOBRE LA HUAYLIA
 

Los pastores de la huylia en pleno saludo al publico espectador que esta en la tribuna.



HISTORIA.

La Provincia de Antabamba a pesar de sus dificultades geográficas, mantiene incólumes hasta el día de hoy la tradición y pomposa fiesta costumbrista de la huaylia, conservando la esencia misma de la mitología andina, como también los pasajes de la vida en la época de la invasión Española en el Perú y parte de América, específicamente en la provincia de Antabamba. Sabemos que los Españoles atravez del corregidor de Loayza, cuando se enquistaron y perennizaron en el poder, bajo el mando de los Virreyes tenían un claro objetivo de (extirpar idolatrías), imponer toda sus costumbres y creencias, tratando de extirpar de raíz las costumbres ancestrales, la sabiduría popular y los legados de la cultura Andina; Es allí donde encontraron una tenaz resistencia de los pobladores andinos, quienes hicieron prevalecer sus modos de vida para seguir cultivando en la praxis la mitología y la cosmovisión andina. Mientras los españoles hacían cumplir sus propósitos de una manera vertical; con la evangelización y la catequización siempre pronunciaban aleluya y ésta era por entonces una palabra totalmente
 
Guiadores y guiadoras antabambinas, mostrando su peculiar estilo de baile y vestimenta.


Desconocida, por consiguiente y posiblemente confundieron aleluya con huaylla y que posteriormente se añade el complemento ó verbo de acción pronunciando finalmente huaylliajia que hoy se conoce cómo huaylia. Huaylia huaylia significa aleluya aleluya.

TRADICIÓN.
Es la práctica de usos, hábitos y costumbres; es la manifestación cultural y social de un determinado pueblo.

Todo hecho folklórico es la expresión cultural de un pueblo. Es tradición porque es legado del, pasado que se traduce en cientos de años. No como algunos pretenden decirnos que en 2 ó 3 décadas sufren algunos cambios y ya es tradición.

OBSERVACIÓN Y ANÁLISIS.
La huaylia considerada como patrimonio cultural de la nación es un tema netamente folclórico y representa claramente la fusión de dos culturas: Lo occidental y lo andino. Por eso es el legado y tesoro más preciado de nuestros ancestros Razón por la cual debemos desarrollar un proyecto ambicioso para la difusión a nivel nacional e internacional con carácter cultural y turístico y visualizar un futuro mejor que trascienda las fronteras.

INCOHERENCIAS.
La huaylia se enmarca en un contexto genuino y variado en todos los distritos de la provincia de Antabamba. Con la singularidad y particularidad que tiene cada pueblo, asumen su propio estilo en la vestimenta, el canto y baile. Ninguno es igual al otro. Si se observa con detalle siempre encontramos la diferencia. De tal manera cumple las características del folklore de ser popular, funcional colectiva, ubicables y transmisibles. En su mayoría demuestran la gallardía como sinónimo de fuerza y poder de un determinado grupo. Simbólicamente dentro de un hecho folklórico es aceptable. Sin embargo si enfocamos nuestra mirada propiamente en la huaylia Antabambina nos encontramos con la grata sorpresa, que se esta aceptando e incluyendo al rin de boxeo como parte de ella. Si recordamos décadas antes del 80 el encuentro ó enfrentamiento no fueron personales si no grupales, de tal manera para los observadores fue un bonito espectáculo de remolino de vientos y plumas. El encuentro grupal obedece a una explicación de la vida de los pueblos andinos.
Durante la década 80 los militares imponen el enfrentamiento personal improvisando un cuadrilátero con soga, dentro de ella policías como arbitro.

La responsabilidad recae en las autoridades que no tienen capacidad de orientación a los jóvenes y protagonistas de la huaylia.

En los últimos años la huaylia viene sufriendo cambios caprichosos que no corresponden a las características propias del folklore. Hay muchos que equivocadamente sostienen que la pelea ó encuentro de dos contrincantes dentro de un cuadrilátero rústicamente improvisado, que no tiene ni las mínimas condiciones de un deporte, se practica por tradición. Desde luego insita a la violencia y al machismo, contradiciendo los programas “contra la no violencia familiar” del Ministerio de Salud y contra los valores morales y éticos de la persona humana.

De ninguna manera se puede permitir que se denigre, degrade o degenere el carácter estético de la huaylia , dentro del folclore, introduciendo aspectos totalmente ajenos, como es el boxeo que pertenece a otra disciplina deportiva, que tiene reglas y características completamente distintas que el folclore.

Si queremos exteriorizar e internacionalizar la huaylia Antabambina, primero tenemos que perfilar toda sus acciones, su proceso, y sus cualidades desde un punto de vista estético, digno y plausible.

LOS MAYORDOMOS

La competencia de los mayordomos debe ser específicamente en tres aspectos fundamentales:

1.- La elegancia en el vestir. Implementando en lo posible la uniformidad de la vestimenta como son: Las botas, el montar, el cinturón, los pañolones, las esteras, etc.

2.- La gallardía en el baile con una adecuada coreografía. Cuando todos bailan con arte y estilo, definitivamente se realza el carácter estético, promoviendo la atracción del público.

Con el respeto que se merecen saludamos y aplaudimos a todos los protagonistas como son: Los mayordomos, puntas guiadores, troenadores,

y de manera especial a los jóvenes: Fernando Collado Aragón, Elvis Choquecahuana Asto, Ijidio Paira, Silmer Collado Espinosa, y otros. Por su peculiaridad y singularidad en el baile que son ejemplo a seguir.



3.- La prosa y melodía en el canto. Es la expresión misma de la idiosincrasia del pueblo

Frases como ésta:
“yo no quiero que me preguntes, 
por mi nombre, por mi talla. 
Aquí estoy, 
aquí me tienes un valiente antabambino 
cantando bailando"
Son dignos de reconocer, por que la sagacidad del canto, lo airoso y audaz elevan los valores morales de la personalidad el auto estima personal y grupal, pero también teniendo en cuenta la madures, la tolerancia y una cultura de paz con sensibilidad social de solidaridad, con capacidad de organización y orden, sin caer en el juego de la violencia y maltrato físico que a nada bueno conduce. Teniendo en cuenta la riqueza cultural que nos legaron nuestros ancestros debemos sentirnos orgullosos de nuestra identidad. Nuestro deber es conservar, promover y difundir nuestras costumbres y tradiciones y visualizar un futuro mejor que trascienda fronteras.

Escribe: Ubaldo Aranibar Chaccara.
Publicado en RAICES Edición N°4 de Abril de 2010. 
Nota: Las imagenes son de diciembre de 2009.
y son propiedad de Publicaciones RAICES.